miércoles, 28 de noviembre de 2007

Piso o Manos libres


Los ejercicios en el piso se ejecutan con música, lo que distingue a este aparato. Esto brinda a las gimnastas la oportunidad de dar un toque personal a su rutina de acuerdo al tipo de música y coreografía que se elija. La presentación artística, la elegancia y el carácter atractivo de la rutina tienen gran peso a la hora de calificar cada rutina. Esta considerada como la prueba reina de esta modalidad y es de las más esperadas por los aficionados ya que en ella se combinan la elegancia de ejercicios propios de la danza con sorprendentes ejecuciones acrobáticas.
La gimnasia artística es un deporte de apreciación, es decir, el resultado deportivo depende de la calificación de un grupo de jueces, las cuales evalúan las rutinas presentadas por las gimnastas y otorgan su calificación. Una rutina consiste en una serie de ejercicios realizados de forma armónica, combinando destreza y elegancia.
Es tarea de las jueces determinar el valor de cada rutina, el cumplimiento de ciertos elementos obligatorios que las gimnastas deben realizar en cada aparato y calificar la ejecución de los ejercicios realizados, es decir, el carácter estético de la rutina.
No todas las rutinas tienen el mismo valor y esto depende de el grado de dificultad de los ejercicios realizados. Cada ejercicio tiene un determinado valor de a cuerdo a su grado de complejidad y van desde los elementos con valor A, que son lo más sencillos o de menos valor, hasta los elementos con valor E y súper E que tienen un alto grado de dificultad y que requieren de una muy elevada preparación física y técnica que sólo se logran en niveles muy altos de rendimiento. Estos elementos otorgan a la gimnasta que los ejecuta un valor adicional o bonificación a su rutina con lo que puede obtener una mejor calificación. Además, el realizar ciertos ejercicios de manera enlazada, es decir continua, también suma puntos a la rutina, por lo cual las gimnastas deben buscar este tipo de enlaces y elementos de gran valor para lograr notas altas.
A nivel nacional, se adecuan estas normativas de manera que los niveles de desarrollo requieren de elementos y enlaces más sencillos para obtener un valor aditivo en las rutinas. Conforme avanza la pirámide a niveles más altos, el grado de complejidad de los elementos para otorgar un valor adicional va aumentado progresivamente hasta que en la clase I , donde se ubican las gimnastas que conforman la Selección Nacional, las exigencias para otorgar este valor adicional son las que marca la Federación Internacional de Gimnasia que es la instancia que regula todas las competencias de carácter internacional como son los Juegos Olímpicos o Copas del Mundo.
En México, se ha elaborado una “Pirámide Nacional”, que se divide por niveles o categorías, dependiendo de los requerimientos técnicos. A su vez, cada nivel o categoría se divide en varios grupos, dependiendo de la edad de los gimnastas, siendo el primer grupo (gimnastas de menor edad) el más competitivo y el que participa en las Olimpiadas Nacionales. Esta pirámide permite, a quienes comienzan a practicar este deporte a edades más avanzadas, que puedan incorporarse a las competencias nacionales.
La gimnasia es un deporte en permanente evolución y el Código de Puntuación refleja los avances en la técnica, por lo anterior, no es posible comparar calificaciones obtenidas por gimnastas en diferentes ciclos olímpicos.
Todos los ejercicios se clasifican, de acuerdo con su dificultad, en seis categorías: A, B, C, D, E y súper E, siendo los ejercicios “A” los más sencillos. Cada rutina debe satisfacer cierto número de requerimientos clasificados de acuerdo con este criterio, por ejemplo, en la categoría Elite, se deben incluir cuatro elementos “A”, cuatro ”B” y tres elementos “C”.
El jueceo se hace mediante dos páneles de jueces: Los jueces “A” evalúan la rutina considerando que se incluya el número de elementos correspondiente a cada grado de dificultad, que se satisfagan los requerimientos especiales y otorgando las bonificaciones correspondientes, pero sin tomar en cuenta la calidad en la presentación de la rutina, por lo que esta evaluación debe ser objetiva. Por otro lado, los jueces del panel “B” evalúan exclusivamente la ejecución de los ejercicios, deduciendo décimas por errores en la presentación de los ejercicios. Una rutina perfecta, que incluya todas la bonificaciones posibles, recibiría una nota de “10”.
Durante las competencias únicamente se permite protestar por la calificación otorgada por el panel A y a raíz de los problemas de jueceo suscitados durante los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, acaba de ser introducida la posibilidad de analizar videos con objeto de revisar la nota otorgada por este pánel. Sin embargo, las deducciones por ejecución continúan siendo evaluadas subjetivamente.